EL DIA DEL PADRE TOMA SU REVANCHA
Texto y fotos de: Maria Di Paola Blum y Verónica Venegas
(publicado en el Suplemento N.27 Junio 2007 de La Buena Vida Chapala
de El Informador)
El día del padre toma su revancha. Después
de haber sido descuidado por mucho tiempo, hoy en día sea por
razones comerciales, sea porque siempre menos las mujeres se quedan
calladas y reclaman sus derechos a la pareja; al papá no le
queda de otra que adoptar un papel más intenso en el hogar.
Y así el día del padre es una magnífica ocasión
para celebrarlo. Desde que el niño empieza a dar sus primeros
pasos en el tapete de la sala hasta los primeros en el mundo del trabajo,
el papá marcará la pauta establecerá reglas hasta
la independencia del propio hijo. Cuanto más fue equilibrado
y de calidad el tiempo que se le brindó al hijo tanto más
exitoso será el niño en la vida. Se equivocan y con
mucho los papas que se enfocan a construir fortunas para darle lo
mejor. Lo mejor se llama amor y no se compra.
Desde que la mujer se ha aventurado más allá de las
carreras tradicionales tipo maestra o vendedora de lo que sea en sus
ratos libres, ya el tiempo en la casa no es lo de antes y cuando hay
hijos que crecer y educar el rol de los dos puede ser de gran valor
educativo o catastrófico. Si el padre llega cansado, y el niño
fastidia con las preguntas llenas de “interrogantes que requieren
respuestas” y reciben un simple:”Cállate”.
Eso es el camino a la soledad que se revelará fatal en la edad
de la adolescencia cuando más se necesita poder contar con
un padre de panza y presencia como se usa decir en mi tierra (Sicilia).
Cuando no lo hay, los hijos de todas formas necesitan buscar este
modelo – guía - que le faltó y a veces encuentran
la figura paterna en el amigo o el compañero de escuela llegando
a situaciones de amistades singulares. Muchas madres con delirio de
omnipotencia piensan poder educar solas a sus hijos y no se dan cuenta
que los papeles en el campo educativo son dos, uno completa al otro
y ninguno lo reemplaza. El hecho de dar a luz los hijos del propio
vientre ha indebidamente adueñado a las mamás del fruto
de ambos padres. Pero siempre más se abren camino en el mundo
los papás que reclaman su derecho a la paternidad plena no
solamente biológica. Los especialistas señalan, que
los padres como las madres son modelos de identificación para
los niños durante su crecimiento, así aprenden a ser
mujeres y hombres utilizando a sus padres, madres u otras figuras
significativas en su entorno (tíos, abuelos, hermanos) como
modelos a quienes parecerse en el futuro. A través de esas
intensas relaciones con adultos importantes en sus vidas, los pequeños
aprenden y comienzan a desarrollar maneras de relacionarse con el
sexo opuesto. A diferencia de las madres, que pasan mas tiempo dando
cuidado físico y enfatizando el autocontrol, los padres cumplen
un rol fundamental en enseñar a los niños a regular
el coraje y la frustración. Mientras las madres tienden a poner
restricciones en los niños, los padres tienden a ayudarles
a ser más independientes. Los padres los apoyan a aprender
nuevas tareas por si mismos y a explorar el ambiente que lo rodea.
A veces los ayudan a abrirse el camino en el mundo laboral que ya
fue de ellos, si eso aviene con respecto a las actitudes del hijo
va todo bien. Los problemas surgen cuando los papás tratan
de poner a hacer a los hijos cosas que ellos no lograron. Para las
propias frustraciones es mejor trabajar hasta el último día
de la propia vida y dejar que los hijos realicen sus propios pasos
en la sociedad. Después de todo por eso se les enseñó
a caminar con sus propias piernas y derechito.